Esta cinta kinesiológica para rodilla quita lo engorroso de vendarse. Cada una de las 12 tiras ya viene cortada con forma de rodilla, así que no hay que medir, redondear esquinas ni desperdiciar cinta: despegar, colocar y presionar. Aporta a tus rodillas una sensación de sujeción y estabilidad cuando corres, practicas deportes de pista, haces senderismo o pasas largas jornadas de pie.
El adhesivo es un 20 % más fuerte, por lo que la cinta aguanta al flexionar, saltar y sudar, y es lo bastante impermeable para entrenar al aire libre o darte un chapuzón en la piscina. El algodón transpirable y sin látex se estira con la piel, de modo que te mueves con naturalidad en lugar de sentirte atado.
Lo que la hace especial
- 12 tiras precortadas para rodilla: con forma para rodear la rótula, listas para aplicar en segundos.
- Adhesivo un 20 % más fuerte: se mantiene con el movimiento, el sudor y las sesiones largas.
- Papel protector por zonas: descubre el adhesivo tramo a tramo para colocarla con precisión.
- Impermeable y resistente al sudor: apta para entrenamientos, actividades al aire libre y contacto con el agua.
- Algodón transpirable sin látex: flexible y cómodo para llevarlo todo el día.
- Color negro discreto: queda limpio debajo o junto a la ropa deportiva.
Qué incluye
- 12 tiras precortadas de sujeción para rodilla
Especificaciones
- Tiras: 12, precortadas con forma de rodilla
- Adhesivo: Un 20 % más fuerte
- Resistencia al agua: Impermeable, resistente al sudor
- Material: Algodón, sin látex
- Color: Negro
- Uso: Sujeción y estabilidad de la rodilla



Cómo se aplica
Empieza con la piel limpia, seca y sin crema ni aceite, porque así la cinta kinesiológica para rodilla se adhiere bien. Flexiona un poco la rodilla, retira la primera zona del papel protector, fija el extremo de la tira y colócala alrededor de la articulación, quitando el resto del papel a medida que avanzas. Después frota la cinta con suavidad para que el adhesivo se asiente. Si tienes la piel sensible, prueba antes con un trozo pequeño, y no la apliques sobre piel herida o irritada. Ante una lesión o un dolor de rodilla persistente, consulta a un médico o fisioterapeuta.







